miércoles, 15 de febrero de 2017

#AUA 2: Reseña de Historias del camino

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¡Muy buenas, furcifans! ¡El décimo quinto amanecer de febrero! :D Mitad de semana y el día elegido para publicar algo que llevo semanas deseando contaros. Llega la segunda entrega de la plataforma #AdoptaUnaAutora, y ésta es una reseña. Historias del camino, ¡vamos allá!




Sobre la autora:



Todo lo que se puede saber sobre Mariela lo tenéis aquí.


Sinopsis:

En los caminos se forjan historias. Unas llegan a las tabernas flotando como polvo en el viento, otras pasan de boca en boca entre los mercaderes o los viajeros solitarios. Pero algunas, las mejores, solo las conocen los mensajeros.

Keith el Cojo ama su trabajo, ir de aquí para allá entregando paquetes, cartas con noticias buenas y no tan buenas, conociendo nuevas caras. “Solo dime dónde ha de ir la mercancía y allí irá” es su sencillo lema. Aunque las cosas, al final, no suelen ser tan simples. Las adversidades parecen perseguirle, quién sabe por qué. Y los fantasmas, las civilizaciones perdidas… incluso alguna que otra criatura escupefuego.

Al final el mensaje siempre acaba llegando donde debe, eso sí. Y al morir el día, las penalidades merecen la pena con tal de acabar contando a su jefa una emocionante historia del camino.


Ficha técnica:

Título: Historias del camino
Páginas: 512
Encuadernación: Blanda
Editorial: Editorial Kelonia
ISBN: 978-84-944802-9-4
Género: Ficción heroica / Fantasía medieval
Portada: Barb Hernández



Opinión (sin spoilers):

Lo he dicho y no me cansaré de repetirlo: Historias del camino es la segunda mejor lectura de todo mi 2016, justo detrás de Babujal (que es un bocado literario insuperable, magnífico). Si he esperado a lanzar esta reseña es por las ganas que tenía de hacer con Mariela algo especial, que es incluirla dentro de #AdoptaUnaAutora. Se lo merece :) Ahora bien, una vez terminado… no puedo dejar la frase así, Mariela no se merece un segundo puesto; Keith y Ravza tampoco. 

Si os digo que es el mejor libro que he leído no solo en 2016, sino en mucho tiempo, ¿me creeríais? Si os digo que he intercambiado con ella un puñado de mensajes, que no tengo relación directa y que, por lo tanto, no es peloteo, ¿os fiaríais de mí? Historias del camino lo tiene todo: acción, una narrativa brillante, ni un solo defecto a ningún nivel. Es un libro perfecto y huele a grande, a referente de fantasía épica nacional. No solo el texto es cuidado, profesional y valiente: las tramas atrapan, los personajes enamoran, las descripciones enganchan sin llegar a lo excesivo ni a lo pedante. Si a todo eso le sumamos una portada increíble y la gran capacidad de Kelonia a la hora de pulir y embellecer el producto (ojo, que ya es bueno per sé), nos encontramos con una obra de arte

Sergio y Carmen lo repiten y es verdad: apuestan por la calidad, por lo patrio, por lo desconocido. Leer trabajos como Historias del camino me hace sentir orgullo, porque sin comerlo ni beberlo me han incluido en su familia, han adoptado a Julia. Me hace sentir que no todo está perdido si no has publicado nunca, porque hay gente que todavía se arriesga.

Debo añadir que es autoconclusiva, así que no tenéis excusa de “esperaré a tenerlo todo completo”: debéis leer Historias del camino, porque para mí es uno de los mejores libros que podéis encontrar hoy por hoy en el mercado.


Opinión (con spoilers):

Historias del camino nos habla de las aventuras y desventuras de Keith “El cojo” a lo largo de varias historias entrelazadas:


I La larga espera. 

Keith Breda, mensajero traicionado por los nobles que le habían contratado, regresa a algo parecido a un hogar: la casa de su primo Roland. Ha estado muchos meses en la cárcel y ha perdido todo estatus que pudiera haber obtenido gracias a sus logros, aunque su mote y su leyenda (que mama de sus portentosas habilidades), perduran. 

Keith quiere volver al trabajo, aunque no quiere ganar fama; simplemente desea poder vivir de ello sin llamar la atención de nadie, pues sabe que el reconocimiento conlleva más riesgos de traición y mayor peligrosidad en sus tareas. Quiere entrar en el Milano, el gremio más importante de Mensajeros, correos y heraldos (lo que me hace pensar que, aunque no quiere arriesgar su pellejo, necesita la adrenalina de las aventuras circulando por sus venas), pidiendo ayuda a Roland para conseguirlo. Ambos se embarcan en el viaje a Vaystrad, dentro del ducado de Slaris, ciudad en la que anida el Milano. A Keith y a Roland les acompañan cuatro espadas, dos en cada cinto; de sus artes pocos pueden hablar, bien porque sus tareas han sido mayoritariamente pacifistas, bien porque sus enemigos no han vivido para contarlo.

Los primos llegan a Los Cerezos y se hospedan en La senda escondida. Keith coincide en la barra con un joven llamado Ethan, apodado a sí mismo como El Azor, que se jacta de estar en una misión “muy importante”. Keith no tiene intención de reírse de él, pero el aire pretencioso e indiscreto de Ethan consigue que al final le tire un par de hachazos verbales. Con la burla todavía en la boca, Keith sale de la posada.


Afuera, el cielo sangraba ya de ocre y dorado, 
alejando el día en la llaga del horizonte.


Le sigue Ethan buscando pelea, aunque lo único que encuentra es un gran golpe contra la pared de una casa. Queda inconsciente; en ese momento, dos ladrones inmovilizan a nuestro protagonista y roban el envío del muchacho. Keith utiliza entonces su ingenio (y unas cuantas ramitas de árbol) para derrotarles y recuperar el objeto robado, entregando la misiva a su destinatario.

Llegan a Vaystrad al amanecer, consejo dado por Roland por la aparente insensatez de Keith al hacerse pasar por un Milano. Pasarán de largo por una feria gastronómica, ubicarán la taberna Cuatro Piedras, que es la sede del Milano, y se hospedarán en la posada Tarde dorada.

Antes de que Keith pueda hacer acopio de toda la valentía necesaria para afrontar las consecuencias de sus actos, dos hombres del Milano van a buscarles; Saru, mensajera / cocinera / mujer de confianza del Milano, le vigila hasta que el jefe del clan esté disponible. Después del interrogatorio al que ha sido sometido, solo el Milano real puede decidir qué hacer con Keith... Y éste llega en forma de mujer. Una fuerte, decidida y misteriosa fémina dirige el Milano. Ella le pone a prueba al ofrecerle un encargo en Tadus, una aldea a 30 km. Una vez firmado el contrato, la mujer deja su nombre en suspenso y se marcha, nombre que Keith conocerá por su primo Roland: la Milano se llama Ravza Darafell.

Ya tenemos la entrada y presentación de los personajes, es hora de comenzar una primera historia que, sin entrar en detalles, os adelanto que va a dejaros con el culo torcío XD Intriga, thriller, un puntito de terror que me pone brutota… la verdad es que el inicio no podría ser mejor. Al final de esta primera historia del camino aparecerá una moneda de oro, que será el hilo conductor para la segunda.


II La ciudadela.

La verdad es que, llegados a este punto en el que os he presentado a los protagonistas, en el que os digo que la prosa de Mariela es excelente, llena de alegorías y metáforas preciosas dignas de Tolkien, no quiero ir punto por punto dentro de la narración. Sí os cuento que en esta segunda historia del camino, La ciudadela, Mariela se atreve a participar en un torneo de bardos que hablan del gran rey Rayne y sus hazañas. También nos narra tiempos pasados para explicarnos la búsqueda que van a llevar a cabo Keith y Ravza: la ciudadela perdida de Eumelo, isla situada al sur de Sunidra. 

Supongo que la segunda parte entra más en el terreno de las aventuras y, quién lo diría, la ciencia ficción, la documentación histórica y el romance; habla del anhelo oculto de Ravza (desea reencontrarse con su mellizo Kyrill a toda costa, aunque éste lleve seis años desaparecido) y la ambición de Keith, que sí, querrá pasar desapercibido, pero tampoco le dice que no a una posible riqueza.

Para encontrar a Kyrill, Ravza y Keith deberán ir en busca de Falco, amigo de la juventud de los mellizos, pero ninguno está preparado para las respuestas que obtendrán en sus pesquisas. 

Me ha encantado, de verdad, porque me ha sorprendido, me ha llevado por un terreno inesperado sin hacerme sentir descolocada. Esta segunda parte del relato cierra heridas sangrantes, es redondo y perfecto. El único problema que veo es que estoy empezando a enamorarme de Ravza a niveles de MUY fan y, como le pase algo irreparable, iré a buscar a Mariela para darle un palizón, pero con amor :3

PD: yo quiero una moneda de cobre solar XD


III Los hijos del olvido.

Tercer episodio de estas historias del camino. Comienza con Roland y Keith en la Colina de los Rayos, ganando al hijo del duque Slaris, Fervard, al tiro con arco. Keith deja a su primo con el duque y su prole porque regresa durante un par de semanas a Vaystrad, después de estar unos ocho meses fuera. Allí descubrirá que una sucesión de desastres ha acontecido en los pueblos aledaños, llegando incluso al Este: de la noche a la mañana, poblaciones enteras desintegradas, cientos de aldeanos muertos, y nadie sabe por qué. Al menos, dentro de lo trágico, Mariela endulza el momento con los dos tortolitos del Milano <3 Ains… si es que en el fondo soy muy moñas; será por eso que el hecho de que estén juntos solo a medias me da un pinchacito en el corazón. Me gusta mucho la naturalidad del mundo de Mariela en cuanto a la feminidad, el respeto a algo que aquí no termina de estar bien visto en según qué reductos de la población: Ravza ha sido madre, sí, de una muñequita que está a punto de cumplir cinco años. Y la gente no dice nada, no es objeto de crítica o escarnio por no estar casada. Al principio pensé que iba a ser una narración ambientada en un pasado real, pero no. La sociedad de Mariela me gusta mucho más que la nuestra, a pesar de no estar tan “avanzada” en el sentido de ordenadores y móviles, sí nos da mil vueltas a nivel de igualdad. Rezan a la Diosa, con eso os digo todo. 

Después de una noche con Ravza y de achuchar a su hija Irda, Keith parte con Yaen, superviviente de un pueblo destruido. El muchacho pronto se descubre como alguien que aparenta menos de lo que es en realidad, pero no quiero contaros demasiado: solo lo justo para crearos hype y que os lancéis a por el libro :P Deciros que en esta tercera parte encontraréis intrigas, aventuras, acción, magia, criaturas mitológicas… El libro en sí está repleto de frases con gran carga filosófica, o simplemente de reflexión política y social, y creo que esta es la parte en la que más patente se hacen.


Ahí está la fuerza de la superstición, Keith. 
En que justifica y acalla las conciencias.

Al final de esta tercera historia, Keith deja claro cuál es un camino predilecto.


IV El desfiladero.

Dave Kryzowick, jefe Los Ratones (un grupo de rebeldes que se hacen pasar por una compañía de teatro), encuentra a un hombre malherido en la calle llamado Gaijin. Incapaz de dejarle de lado como los transeúntes que lo ignoraban (temerosos del Ojo de la Bruja, enfermedad mortal que ataca a la población), le lleva hasta Cuatro piedras para atenderle, momento en el que el desconocido dice tener noticias del Desfiladero. 

Descubrimos entonces que el reinado de Frengel no podría haber comenzado peor: una guerra fratricida de sucesión por la repentina muerte del rey Egfreid y el desmantelamiento de todos los gremios de mensajeros, incluido el Milano. Ravza y sus hijos permanecen en Vaystrad regentando la posada, que ya no es ninguna sede: las comunicaciones ahora corren a cargo de los Mensajeros Reales, a los que Ravza llama “Culebras” cuando nadie la oye. También descubrimos que la prole Darafell-Breda está conformada por tres churumbeles: Irda, Mark y Llewellyn, de veintiún, quince y doce años respectivamente.

Toda la isla de Ralik se ha sublevado frente a las fuerzas de Frengel, comandados por Asbrand. Keith está convaleciente, herido por una pelea que desembocó en el temido y mortal Ojo de la Bruja (¿por qué, Mariela? ¿¡Por qué!? T.T); necesitan una medicación especial para tratarle, algo que por lo visto existe solo al otro lado del Desfiladero, donde se hallan los rebeldes. Este conjunto de hechos lleva a Mark a echarse al camino con Los Ratones en busca de la resistencia y de una posible cura. Le depararán aventuras, todo un entramado de peligros mágicos y conspiraciones políticas al más alto nivel. No pienso contaros el final, pero las escenas de lucha son brutales, de esas que dan ganas de aplaudir (muy fan de Irda).


¡Fin! El libro no es que sea de 10, es que es de 20. No hay escala. Si queréis chafardear un poco más, tenéis a vuestra disposición la presentación de Historias del camino en Sevilla.

Gracias por leer esta reseña; no os he contado ni un tercio de lo que sale en el libro, así que… ¡a por él! Mil gracias a Kelonia por cederme el ejemplar; deseo fervientemente que la espera haya merecido la pena ;)


Si os ha gustado el post, dadle a seguir; para mí es muy importante de cara a conseguir libros para los sorteos <3

2 comentarios:

  1. Hola!! Leí solo la opinión que es sin spoilers. Se nota que realmente disfrutaste el libro y eso me encanta. Vamos a ver si se me cruza en el camino y le abro el espacio.

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    1. Gracias por interesarte por HDC <3 La verdad es que es una lectura que te atrapa, conmigo por lo menos lo ha conseguido :D Espero que la editorial pueda sacarlo dentro de poco en digital para que pueda llegar a todas partes ^^ ¡Un beso!

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