miércoles, 21 de diciembre de 2016

Viernes de viaje + Star Wars, Rogue One

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¡¡Muy buenas, furcifans!! Espero que disfrutéis de este miércoles que amanece soleado en Zaragoza :D 

El fin de semana ha dado para todo y, como estoy un poco loca, he decidido hacer varias entradas al respecto. La primera hablará del viernes y de Star Wars, Rogue One ^^ Antes de que decidáis no leer nada, os digo: al principio voy a hablar de Pokémon (XD); después, de Star Wars. Voy a hacer una primera parte de opinión general y luego entraré en spoilers avisándolo convenientemente. 

La verdad es que el viaje ya comenzó de la mejor manera posible: el autobús llegó a su hora, mi Sensei de la RAE, Sergio R. Alarte, me recogió al momento y empecé a encontrar Pokémon que en Zaragoza no abundan: Electabuzz y Chansey se unieron al ejército de putas Ratattas y asquerosos Pidgeys que tenía preparados para evolucionar. El sorpresón llegó sobre las dos y media, cuando sin esperarlo apareció de un huevo de 5km… ¡un jodido Porygon!


Se lo mandé a Carmen para que me odiara un rato y empecé a cerrar la aplicación para prepararme para lo que se me venía encima: Star wars, Rogue One.

MADS MIKKELSEN.


AY OMAAAAAAAAA <3 La segunda vez que lo veo en grande este año. La verdad es que, después de la pequeña decepción en Doctor Strange (¿en serio teníais que meterle en plan Testigo de Jehová, versión Dormammu?), iba con miedo. Tampoco es que apareciera mucho en los tráilers, así que me esperaba que saliera dos minutos más o menos. Pero va, que me lío: empecemos con la opinión SIN spoilers.


Tengo dos consejos para daros. Si no os gustan las películas de la franquicia SW, no vayáis a verla, vais a tirar el dinero y no está la cosa como para hacerlo (sabiendo que dentro de un mes es mi cumple Y QUE QUIERO UN NIFFLER DE FUNKO POP! XD); tampoco creo que sea recomendable ir a verla si no tenéis ni pajolera idea del universo, porque me da la impresión de que no llegaréis a disfrutar del todo. Sin embargo, si os gusta Star wars, dejad la mente en blanco, pillad por banda el episodio IV antes de ir al cine y disfrutad. Yo lo he hecho, de verdad, como una cría: los efectos especiales están muy conseguidos, la trama yo creo que es suficiente y los personajes no están mal. De hecho, confieso que me ha gustado más que el episodio VII, en la que algunas partes carecían de sentido por completo, como puede ser la no muerte y reaparición del piloto rebelde, Poe Dameron, que te sale ahí con un diálogo terrible tipo “pero, ¿¡tú no estabas muerto!?” “pa k kieres saber eso jaja. No, era broma, sobreviví y ahora estoy aquí para volver a la acción”.

Ni Finn se cree su excusa pobre over 9000. Mirad su cara.

Hay varios personajes dentro de Rogue One que me encantaría destacar: Galen Erso, Chirrut Îmwe y el piloto imperial. Yo creo que a todos os van a gustar estos tres personajes (el resto también, pero ellos en concreto). 

No quiero entrar más en materia, paso a los SPOILERS.

Quiero contaros la historia de manera lineal, no tal y como la muestran a lo largo del film (algo que puede resultar un tanto caótico). A veces me basaré en suposiciones e idas de pinza que me encantaría comentar con quien se atreva a expresarse :D 

Para empezar, tenemos a Galen Erso (Mads Mikkelsen). Este hombre, por lo visto, ha desarrollado una tecnología del carajo basándose en un tipo específico de piedras poderosas per sé, unas que ya daban poder a los sables láser de los Jedi (ahí es nada). Te dejan entrever que ya estaba en ello cuando todavía funcionaba la República Galáctica (todo el tema político de los episodios I, II y III); el intríngulis es que, cuando el Imperio se alza, Galen Erso se exilia a un planeta en plan “me monto una granja de nabos y pollos con mi mujer y mi hija” porque no quiere saber nada ni del Imperio, ni del arma, ni de los que estaban implicados en el proyecto (Orson Krennic, por ejemplo, el malo malísimo interpretado por Ben Mendelsohn). 

En este punto me da la impresión de que el personaje al principio piensa que está ayudando a la República, pero cuando se da cuenta del chocho que se ha montado en el Senado, sale por patas casi odiándose a sí mismo.

El tema es que, por supuesto, le encuentran. La familia Erso tiene un plan: Galen les dirá a los soldados que vive solo y que no va a ayudarles. Mientras tanto, su mujer (extra 1) y su hija Jyn (extra 2, después interpretada por Felicity Jones) se esconderán en un búnker previamente preparado, en el que contarán con la ayuda de Saw Gerrera (Forest Whitaker), rebelde medio terrorista “me lo paso todo por el papo, yo quiero matar imperiales a cualquier precio”. Sin embargo, la mujer es un poco gilipollas y decide inmolarse sin ningún puto motivo al enfrentarse a dos soldados imperiales y a Krennic. A Galen se lo llevan y Jyn se queda sola hasta que Saw la rescata y, cómo no, decide entrenarla. Pero cuando la criatura cumple 16 años, la deja abandonada con dos cuchillos “para protegerla” de todo aquél que quisiera aprovecharse de su parentesco (todos sabemos que lo mejor para proteger a alguien es dejarlo con una mano delante y otra detrás en medio de la jodida nada intergaláctica). 

Pasa el tiempo. Jyn es capturada con un nombre falso y los rebeldes la encuentran y la “salvan” a la fuerza, pues quieren utilizarla para llegar a su padre. Eso es lo que le dicen, lo que se callan es que quieren encontrarlo porque es el motor de la construcción de La Estrella de la Muerte y que, después de hallarlo, van a descerrajarle un tiro en la cabeza por “traidor a la República”. Al mismo tiempo descubres que Galen Erso ha convencido a un piloto imperial cuyo nombre no recuerdo haber escuchado (ni aparece tampoco en google, aunque sí sé que lo interpreta Riz Ahmed) para que se rebele contra sus superiores y lleve un mensaje a los rebeldes: realmente La Estrella de la Muerte se habría construido con o sin Galen, pero el hombre decidió tirarse un farol; les dijo que era imprescindible dentro de la construcción de la nave, todo ello para vengarse. Y lo hace creando un punto vulnerable dentro de la Estrella de la Muerte (UTILIZA LA FUERZA LUKE). También dice dónde encontrar los planos (planeta X desconocido hasta la fecha), añadiendo que lo único que desea es encontrarse con su hija y dejar de estar cautivo. 

Yo ahí con la lagrimilla asomando por ver a Mads pasándolo mal en un holograma. O sea, ¿por qué me hacéis esto, señores de Disney?


En fin, que el grupo de Jyn lo forman la muchacha, el capitán Cassian Andor (Diego Luna; no me gusta para nada, es como un quiero y no puedo de Han Solo, muy extraño, en ningún momento llegué a sentir ni empatía ni furciedad para con él, y eso que el personaje en sí está mejor construido que el de Jyn, que puede resultar hasta plano porque no te explican un carajo), un robot mezcla de Sheldon Cooper con Jar Jar Binks y Terminator (aunque tengo que decir que, al final, me terminó cayendo bien) y dos acoplados a cada cual más pro: Baze Malbus (Jiang Wen), que tiene encima más armas que Tony Stark, y Chirrut Îmwe (Donnie Yen). El tío es la polla, de verdad; un ciego que, sin ser Jedi, parece comulgar con la fuerza (o tiene una flor en el ojete). Pega unos viajes con la vara que da gusto verlo, repitiendo el mantra de “la Fuerza está conmigo, yo soy Uno con la Fuerza”, recuperando parte de esa espiritualidad, esa fe que parece perdida en los episodios I, II y III, en los que la Fuerza es simplemente un poder, un arma, una herramienta. Nada que ver con lo que Obi Wan parece transmitirle a Luke, lo que el Yoda exiliado también le quiere hacer ver.

Saca el palo y se queda solo XD

También se les une el ex-piloto imperial, que cada vez va sumando más puntos para que te lo quieras trasquilar en el sentido furcio de la palabra.

Se suceden las peleas y los efectos especiales. Por poner un ejemplo, una ciudad peta por obra y gracia de La Estrella de la Muerte Y ES BRUUUUUTAL (y lo hace llevándose por delante a Saw Gerrera, que yo pensaba que iba a tener más papel precisamente porque salía un montón en el tráiler). Por cierto, en dicha ciudad aparece un cameo que me hizo hasta gracia: ¿recordáis la cantina de Mos Eisley? En ella, Obi le hace la manicura hasta el hombro a un ser que quiere ventilarse a Luke en el episodio IV; bien, pues tanto él como el amigo se cruzan con Jyn y Cassian XD 

Well, sigamos. Los imperiales descubren que el piloto ha desertado, y que pertenecía a la delegación del laboratorio de Erso. Allá que van un montón de clones y el propio Krennic, dispuestos a pasar por cuchillo a Galen Erso. Y yo en plan 
«mierda, le quieren pegar un tiro los rebeldes y los imperiales. Joder, Mads, ¿qué haces con tu vida, hijo?». Jyn y compañía llegan antes; Cassian lleva el rifle en modo francotirador, pero entre que no tiene tiro limpio y que duda, al final no dispara (¡bien!). Llegan los imperiales, se cargan al equipo de Erso a traición, Jyn grita, Galen la ve, los rebeldes del cuartel general inician una ofensiva con naves interestelares Y SE LÍA PARDA, MIERDA. Al final, Galen termina moribundo en brazos de su hija Jyn. Lo último que le dice: “Tengo tantas cosas que contarte…” Y LA PALMA.


Yo ahí, intentando no llorar demasiado por ver cómo Mads la espicha EN OTRA PELÍCULA MÁS. En serio, está empezando a optar al puesto de Sean Bean T*T Tengo que decir que, aunque es uno de los protagonistas principales y uno de los más desarrollados, experimento de nuevo la sensación de que está desaprovechado. Yo sé de lo que es capaz, porque he muerto de dolor en varias películas suyas muy dramáticas, pero es que me pasa como con Suicide Squad: me faltan minutos para todo lo que han querido enseñar. Me alegra haberle visto de bueno (porque sí, carajo, gracias a Galen Erso la primera Estrella de la Muerte se va a la puta), pero… yo quiero que salga todavía más XD Añado también que pillar a un actorazo como Mads en dos franquicias tan potentes como Marvel y Star Wars y darle dos papeles que solo tienen cabida en una única película cada uno… yo es que en Doctor Strange lo hubiera puesto de Mordo, lo mantengo y lo mantendré siempre XD

Intentando no pensar mucho en ello, cambio de tema. Me ha gustado ver otra vez es al senador Bail Organa (Jimmy Smits). Es uno de los personajes de la segunda trilogía que me resultó simpático de principio a fin, y el hecho de que adoptara a Leia y la educara de una manera tan fuerte, independiente y <3 hace que le admire aún más. En fin, que los cameos molan mucho. Por cierto, Darth Vader… estoy de acuerdo con su aparición, casi podría decir que anecdótica pero ultra mega hiper pro (siempre la lía cuando sale); sí me tocó la patata no haber podido escuchar a Constantino… mero comentario, no sé si a alguien más le habrá pasado, pero no llegó a ser Vader al cien por cien para mí. Puntazo también el de Wilhuff Tarkin, que petó en la primera Estrella de la Muerte (ep. IV), recreado digitalmente debido a la muerte en 1994 de Peter Cushing, el actor que le interpretaba. Siendo sincera, se te hace raro porque se nota del tirón que el tío no existe más allá del poder del ordenador del estudio, peeeeeeero… el personaje ya era necesario en el episodio III y no pudo incluirse como Lucas quería porque la tecnología no estaba lo suficientemente desarrollada. En Rogue One no podía faltar.

Llegamos al desenlace de la película. Si habéis llegado hasta aquí es porque la habéis visto ya o porque no teníais muchas ganas de verla y queréis saber cómo termina. Pues allá va: mueren todos. TODOS. Muere el robot, muere el piloto, mueren los rebeldes que entran en el planeta - base de datos, muere el ciego después de un momento épico over 9000, muere el tío de las pistolas, muere Krennic, muere Jyn y muere Cassian. Caen varios destructores rebeldes e imperiales. Muere hasta el jodido apuntador. Y la verdad es que leches, me gusta. Salí con el corazón roto, sí, pero ya valía ya de finales ultra felices, que en Disney parece que abundan. Sí que es verdad que hubiera agradecido un tono mucho más oscuro durante todo el film, pero… es conclusivo y realmente épico. Está bien cerrar todo. Esta película te enseña lo que Leia quiso decir con “ha muerto mucha gente para conseguir esta información”: coño, es que la palman todos. Y esa última escena en la que Leia recibe los planos de La Estrella… me dieron ganas de aplaudir.

En definitiva, opino que Rogue One mama directamente de las dos trilogías, porque te mete el final de la política del episodio III y todo lo bélico, acción a punta pala, del IV. ¿Fallos? Pues claro, el cambio de director y todos los problemas técnicos, amén de escenas que me da la impresión de que han cortado para meterlas en la versión extendida, que joden por omisión el desarrollo de algunos personajes, pero… no seamos haters, la película no está para nada mal y el último tramo es REALMENTE ÉPICO. Me da la impresión de que es mucho más humana que la trilogía original, porque salvo Han Solo, hasta ahora todos eran o buenos o malos. En la trilogía “nueva”, parecido, salvo Anakin (que a mí personalmente me gusta por esa evolución a la maldad, aunque no triunfe entre los fans en general). Aquí hay grises y lo enriquecen todo.

¡S’acabó! Por hoy, claro, porque mañana… ejem, ejem… ¡más! He visto otras dos películas este fin de semana y también quiero hablaros de la presentación. ¡Que la Fuerza os acompañe! ^^





Si os ha gustado el post, dadle a seguir; para mí es muy importante de cara a conseguir libros para los sorteos <3

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