martes, 15 de noviembre de 2016

Belle

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¡Buenos días, furcifans!

Voy a comentar una película que vi de camino a Barcelona (gracias, Alsa, por poner Wi-Fi y películas gratis a elegir) :) Me gustaron mucho las interpretaciones que vi, la fotografía, la música, el vestuario y, por supuesto, la historia <3 Si tenéis unas horas libres y os estáis preguntando qué hacer, yo os recomiendo Belle :D 



Ficha técnica

Título: Belle
Dirección: Amma Asante
Guión: Misan Sagay
Producción: Damian Jones
Actores: Gugu Mbatha-Raw, Tom Wilkinson, Miranda Richardson, Penelope Wilton, Sam Reid, Matthew Goode, Emily Watson, Sarah Gadon, Tom Felton y James Norton.
Temática: Drama - Romance histórico



Resumen (con spoilers)

Lo primero que debo decir de la película es que, aunque supongo que los diálogos serán inventados o contextualizados con la época, la historia es real (eso sí, está adaptada en el film). Dido Elizabeth Belle existió de verdad, y creo que su nacimiento propició el fin de la esclavitud en Gran Bretaña (ahí es nah). Pero no adelantemos acontecimientos.

Dido nace del amor entre un capitán inglés (más adelante, almirante) y una esclava negra llamada Maria Belle; John Lindsay nunca pudo llegar a casarse con Maria, pero sí dio su apellido a Dido, reconociéndola como hija suya (la única que llegaría a tener). Al morir su madre, Dido es trasladada al hogar del tío de John Lindsay, pues éste no puede hacerse cargo de ella por sus múltiples travesías en las Indias Occidentales (aunque sí se encarga de su manutención). El hombre que cuidará de ella es William Murray.

Dido y su padre.

El señor Murray no es un cualquiera, precisamente. Vive con su mujer, Margery Murray, en la Kenwood House, en Hampstead (Londres); Kenwood House una lujosa mansión, prácticamente un palacio, acorde a su estatus social: primer conde de Mansfield y Lord Jefe de Justicia de Inglaterra y Gales. Sin embargo, el matrimonio no tiene hijos naturales, solo dos sobrinos: el anteriormente mencionado John Lindsay y el padre de Elizabeth (Bette) Murray, su primera sobrina-nieta. Bette pierde a su madre y es trasladada a la Kenwood House a la fuerza, después de que su padre vuelva a casarse y engendre un varón. Bette y Dido se hacen inseparables muy pronto, aunque en la práctica Dido sea considerada más como una dama de compañía que como una sobrina: no come con la familia ni recibe a los invitados, pero sí obtiene formación educativa, tiene un vestuario acorde a su linaje y actúa casi como secretaria de Lord Murray.

La película gira en torno a tres ejes: el primero, la creación de un cuadro, encargado por Lord Murray, de sus dos sobrinas-nietas. El segundo, las opciones de casar a las dos muchachas. El tercero, el juicio sobre el navío Zong, en el que Lord Murray debe dictar sentencia.

Dido tiene miedo de que en el cuadro la retraten como a una especie de esclava, una inferior; en la casa hay más ilustraciones de negros, pero siempre en posición servil. Ella es libre, pero dentro de su casa, a pesar del amor que sus familiares le profesan, no está al mismo nivel por su condición de mestiza. Este hecho también pesa de cara a un futuro casorio: su estatus es alto, por lo que no debería casarse con alguien inferior en rango, pero una familia con posibles no querría a Dido como mujer para sus hijos porque, a fin de cuentas, la esclavitud sigue vigente en Inglaterra y ella es mestiza. Por otra parte, Bette también lo tiene jodido: será blanca, sí, pero su padre ni la quiere ni le ha dejado ninguna renta y/o posesión. Por lo que, aunque sea la sobrina-nieta de un conde, no tiene dónde caerse muerta una vez Lord Murray pase a mejor vida.

En estas están cuando aparecen tres jóvenes en escena: John Davinier, hijo de un pastor evangelista sin posición ni pasta, aspirante a abogado, que Lord Murray acoge como pupilo, y los hermanos Ashfield, James y Oliver, que tienen una posición muy elevada dentro de la sociedad. 

Izquierda: James. Derecha: Oliver. 
Centro: La señora Ashfield; lo de señora le viene grande.

James es, directamente, un asqueroso acorde a su época. Al principio adula a Bette, pero cuando descubre que no tiene un chavo pasa de ella y se promete con otra (y menos mal); por su parte, Oliver no va a heredar mucho más que una renta por ser el hermano pequeño, así que se interesa en Dido, que después de la muerte de su padre recibe de renta dos mil libras al año. Oliver y Dido llegan a prometerse, aunque a la muchacha casi se le saltan las lágrimas cada vez que él hace de menos sus orígenes y su color de piel. Busca consuelo en John Davinier, que aparte de luchar por entrar en una carrera que no puede pagar, quiere ver cumplido un sueño: un mundo mejor, sin esclavitud. John es un abolicionista declarado.

Muero de amor con estos dos.

Pero tirar por tierra el gran negocio de los esclavos parece imposible. Tendrían una oportunidad si Lord Murray se pronunciara en el caso de Gregson vs Gilbert, historia que da tanto asco que me dieron ganas de darle un puñetazo a la pantalla. Imaginad la situación: el Zong, un barco negrero, hacina en sus bodegas a una cantidad ingente de esclavos. Saben que no son condiciones para realizar un viaje, pero solo ven la pasta que tendrán si en vez de cien llegan trescientos (para ser exactos, trescientos doce). El problema es que los esclavos enferman, y por muchos que sean, no van a recibir prácticamente nada por ellos; así pues, el capitán decide tirarlos por la borda alegando que se les acababa el agua potable que tenía en el barco, ya que si no pondría en peligro a la tripulación inglesa (que, por supuesto, vale más que un puñado de esclavos). La masacre se lleva acabo, y encima tienen los santos huevos las narices de pedirles a los del seguro el valor completo de la carga que transportaban. Los aseguradores les demandan, no quieren hacerse cargo de la deuda porque han visto la trampa. Así pues, durante el juicio no se dilucida si estaba bien o mal matar esclavos, lo único que se juzga es si se cometió un intento de fraude o no. Por suerte, Lord Murray no solo les acusa de esto último, también sienta un precedente al declarar que matar esclavos, aun sin ser delito, está mal ética y moralmente (que, aunque ahora nos parezca algo lógico, en el siglo XVIII era toda una declaración de intenciones; yo creo que el personaje toma la decisión basándose no solo en sus propias ideas, también en el amor que le profesa a Dido). Gracias a la sentencia, los abolicionistas obtienen fuerza, posición y argumentos para, finalmente, acabar con la esclavitud (y no fue la única sentencia que Lord Murray hizo en ese sentido a lo largo de su carrera). 

Al final, obviamente, Dido romperá su compromiso con Ashfield y se casará con John Davinier, que podrá acceder a una carrera gracias a su nueva posición y recursos. Bette también encontrará marido, y el cuadro quedará colgado en las paredes de la Kenwood House hasta años más tarde, cuando se trasladará a otra mansión propiedad de la familia, lugar de nacimiento de Lord Murray.


Imagen real del cuadro, en la que Dido y Belle aparecen como iguales. 



Opinión

La película es preciosa, sin más, llena de drama, muy bien hilada y llevada a la pantalla. 100% recomendable para entender cómo pensaba la sociedad de la época, para emocionarte con lo perdida que está Dido y el amor que va a nacer entre ella y John. Eso sí, parece que van a encasillar de asqueroso a Tom Felton XD Pobre Draco Malfoy...


Hablando de Belle... ¿habéis visto ya el tráiler de "La bella y la bestia"? OMG, mi hype crece <3



Furcifans, os espero en la siguiente entrada :D Si os ha gustado el post, dadle a seguir; para mí es muy importante de cara a conseguir libros para los sorteos <3

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