jueves, 29 de septiembre de 2016

Herbarium. Las flores de Gideon.

.

¡Buenas, furcifans!


Hoy toca reseña :D Pero primero, algo muy importante: ¿podríais darle a seguir en el blog? Hasta ahora, blogger daba error, pero parece que ya está solucionado ^^ Cuantos más seguidores, más libros para sortear, ¡así que todos contentos! <3 Recordad que, ahora mismo, hay un libro en juego en Facebook.

Comencemos con Herbarium. Antes de que sigáis quiero dejar claro que son mis opiniones como lectora, que Anna Casanovas escribe estupendamente, que el libro está genial y que lo he disfrutado muchísimo. Así pues, espero que nadie se tome a mal que, como lectora, me permita la licencia de insultar libremente a los personajes en según qué momentos XD La verdad es que, cuando me gusta mucho algo, lo vivo intensamente y sí, qué carajo, si los protagonistas hacen algo mal, los pongo de tontos para arriba XD Por eso, antes de que sigáis, os digo que algunos párrafos serán extensos y otros superficiales (como si fueran anotaciones de pósit sobre una hoja); si no lo hiciera así, en vez de ocho hojas de Word escritas, me pondría en el triple.





Sobre la autora



Me llamo Anna Turró Casanovas y soy escritora y traductora. Siempre soñé con escribir y traducir y llevo años haciéndolo, aunque al principio trabajé más de diez en un banco e incluso estudié derecho. Me encantaría que cogieras un libro mío y te acostaras con una sonrisa.

Tengo dos hijas, A y O, que son dos princesas disfrazadas de monstruos de las galletas y estoy casada con un hombre que podría ser el protagonista de cualquier novela (excepto una de detectives porque tiene muy mala memoria).

Furcifans, si queréis saber más, os dejo el link a su página (enlaces a blog, redes sociales, obras, etc…).


Sinopsis

Un oscuro secreto familiar hizo que Sarah se marchara de Oxford a los dieciocho años. En su huída a Brasil dejó atrás una vida. Pero cinco años después, tras la muerte de su padre, se ve obligada a regresar. Quiere ver a su abuela Sylvia, la mujer que la crió de niña y que ahora sufre Alzhéimer.

Sarah cree que estará solo unos días, pero cuando va a la Universidad donde su padre era profesor de química descubre que él se ha pasado los últimos años estudiando a Jane Eyre y buscando los dibujos de unas misteriosas flores, las flores de Gideon.

¿Quién es Gideon? ¿Qué significan esas ilustraciones? ¿Qué tiene que ver Jane Eyre en todo esto? Aunque su abuela parece conocer las repuestas, no puede ayudarla.

Lo más paradójico es que el único que puede hacerlo es Liam Soto, profesor estrella de la Universidad de Oxford, el mayor experto en Jane Eyre de Inglaterra y él ni quiere ni puede estar cerca de Sarah.

A través de las flores de Gideon, Sarah descubrirá el pasado de su abuela y una gran historia de amor que tal vez la ayude a recuperar su vida y le dé las fuerzas necesarias para desenterrar lo que de verdad se esconde en su corazón.


Ficha técnica

Título: Herbarium. Las flores de Gideon.
Páginas: 448 págs.
Encuadernación: Ejemplar digital
Editorial: Urano / Titania
ISBN: 978-84-16327-08-9
Género: Romántico / Drama / Histórico / Contemporáneo (Luego os explico XD).

Enlace de compra en digital y en físico: aquí.


Opinión (sin spoilers)

Herbarium, las flores de Gideon, es un lazo de seda que envuelve una historia brillante. Cada extremo, por sí solo, podría enganchar perfectamente a cualquier lector, pero cuando se cruzan crean espectáculo. La delicadeza de la tela solo es comparable a la que utiliza Anna Casanovas para visibilizar el Alzhéimer, una enfermedad que espero, de todo corazón, tenga cura muy pronto. Es desgarrador leer cómo te arranca los recuerdos, comprender hasta qué punto el Alzhéimer es horrible.

Pero no solo he encontrado drama entre las hojas de este libro: los pétalos del amor, las espinas de los celos y el rencor, las ramas que nacen del tronco, transformándose en personajes con sus propias historias, la salvia que nace de las heridas en la corteza. Tres generaciones convergen en el libro, y debo decir que la primera enamora por completo.

Deja que las flores te guíen, lector, no vas a arrepentirte.


Opinión (con spoilers)

Confieso que no leí la sinopsis ni los comentarios una vez decidí que iba a comprar el libro, no quería que nada ni nadie me lo chafara. Tampoco sabía qué iba a encontrarme: ¿romántica? ¿Erótica? ¿Histórica? ¿Contemporánea? ¿Misterio? Ahora que lo he terminado puedo deciros que engloba cada una de esas cosas. Eso sí, no sé muy bien cómo hacer esta entrada. ¿Os cuento la historia de principio a fin o tal y como aparece en el libro? Porque hay multitud de saltos: tened en cuenta que vais a vivir la segunda guerra mundial, momentos una o dos décadas después y la actualidad, donde también leeréis varios saltos en los recuerdos de los protagonistas. Y es que, en Herbarium, los instantes se van cruzando para explicarte qué está pasando con sus protagonistas: Sylvia, Gideon, Sarah y Liam.

Los primeros capítulos son de introducción, una muy introspectiva y personal, donde la protagonista (Sarah Morgan) ya te deja caer que hay un secreto principal que la hizo salir por patas de Oxford destino Brasilia, y otros tantos que, espero, se vayan resolviendo. La verdad es que no consigo empatizar con esta mujer todavía, pero oye, en el mundo tiene que haber de todo XD Supongo que, en la vida real, Julia y Sarah se saludarían de lejos, con respeto y cordialidad, pero Juls seguiría siendo amiga de Tamy y Sarah de Adriana.

Dejando de lado mis idas de pinza: Sarah ha vuelto a Oxford porque su padre murió en un accidente de coche estando borracho. Nada más llegar va a visitar a su abuela paterna, Sylvia, que padece Alzhéimer. En este punto tengo que destacar la sensibilidad con la que se trata la enfermedad; todas las partes de Sylvia consiguen emocionarte, comprendes su situación y empatizas con las personas que conviven con Alzhéimer. Es muy duro, pero al mismo tiempo me alegra leer un libro que lo explore así.

Vuelvo a la trama: Sylvia le dice a su nieta que la muerte de su padre no fue un accidente, y la verdad es que la señora tiene razón, pero hablaremos de ello más adelante. Os digo ahora que el secreto que separó a Edward y Sarah Morgan fue Mary Morgan. Eddie y Mary se casaron felices y enamorados, pero solo dos años después de la boda, Eddie tuvo una aventura con una alumna de Oxford que quedó embarazada. Sarah fue adoptada por el matrimonio, pero ocho años después Mary no pudo más y abandonó a su marido y a una “hija” que, sin entender qué había llevado a su madre a tomar esa decisión, se enroca en el odio hacia ella y en la estupefacción ante la reacción de Eddie, que defiende a Mary echándose la culpa sin relatarle sus orígenes. En la enésima discusión entre padre e hija, Eddie le confiesa todo. Sarah, que tiene dieciocho años, no tiene la madurez suficiente como para somatizarlo todo y corta lazos con su presente: se marcha a Brasilia con una beca dejando atrás a su padre, a su abuela y a Liam, su pareja, aunque a él le deja una nota explicándole qué ha pasado y pidiéndole que se vaya con ella. Liam nunca contesta, ni llama, así que Sarah llega a la conclusión de que toda su existencia era una farsa y decide pasar página. Cinco años después, esa página regresa de la manera más dolorosa: Edward Morgan ha muerto, dejando a una inestable Sarah al borde del abismo emocional. Liam, profesor de literatura de la universidad, se cruza con ella y es MUY desagradable, un puto borde; eso confirma el pensamiento que Sarah ya tenía: nunca fue importante para él, tan poco la quiso que ni siquiera la recuerda. Pero eh, sabemos que en un libro nada es lo que parece, ¿no? ;)

Nos vamos a 1939 para conocer a la adinerada familia Cambray. El matrimonio, ya mayor, tiene tres hijos: George, Sam y Gideon. Tened en cuenta el año y la situación del país: Hitler acaba de comenzar una guerra que, finalmente, sería mundial. George y Gideon quieren alistarse, movidos por un sentimiento del deber para con su país; George lleva a cabo sus planes. Sin embargo, Gideon conoce a una mujer que trabaja en las cocinas de su mansión y sus prioridades cambian. Su nombre: Sylvia Godworth.

Qué nerviosa me ponen todas las escenas en las que un personaje femenino intenta irse, o hacer algo, y un personaje masculino la retiene o se lo impide porque le da la real gana. Esto es lo que ocurre durante los primeros encuentros entre Liam y Sarah, ya en el presente; lo confieso: Liam me entró por la izquierda y ya desde un principio no pude despegarme de esa sensación de “pero qué anormal eres, hijo mío”. Soy así de rencorosa XD

Seguimos para bingo. ¡Robo fallido en plena calle! Cualquiera habría ido al médico y a la policía, pero Sarah no, Sarah es especial XD Termina un tanto magullada, pero su bolso se queda con ella. Bien por Sarah, que ha aprendido a sobrevivir en Brasilia; Oxford es chiquito pleito xD

Aparece Rob Long jr. ¿Pero por qué tienen que ser todos tan desagradables con Sarah? Madre mía, parece que todo el mundo la odia XD Incluso el primer encuentro con Adriana, una amiga suya, es descrito en plan "fui a revelar unas fotos y la dependienta se burló de lo mala que soy". Igual Sarah en otra vida fue Jack el Destripador y ahora el Karma la castiga.

Liam Soto, tercer encuentro. Reitero lo de Liam, y más cuando se intuye que él anda detrás del robo fallido, aunque puede ser cualquier cosa... ¿y si le chantajean o algo así? En fin, aunque intente disculparle, en mi fuero interno le sigo llamando “tontopolla”.

Sarah tiene una cita con Rob Long jr, que va a ayudarla a colocar la casa de su padre al mejor precio. La verdad es que Long va a saco, pero se le perdona porque no se le ve mala gente. Eso sí, yo no sé si esto es normal, pero que un desconocido suelte "¿por qué no volviste a tiempo para el funeral de tu padre?" no creo que sea lo más típico del mundo XD Este tío es extraño, y después de que me hayan planteado una posible trampa / movidón / conspiración, no me fío de nadie. No me da tiempo a analizarlo todo demasiado, porque en ese encuentro se encuentran con Liam, que parece vivir en todo Oxford al mismo tiempo XD

No entiendo cómo después de oír sus desprecios, Sarah deja que Liam Soto entre en su casa. Por lo menos en este encuentro se disculpa, aunque gracias a mi animadversión me suena lo más falso del mundo XD Después de ese encuentro malrollero (al menos para mí), Sarah visita a Sylvia, que parece haber alcanzado cierta estabilidad memorística gracias a las flores.

Y ahora viene cuando la matan: Liam estuvo muerto cuatro minutos por un defecto congénito en el corazón que le llevó a sufrir un infarto y ahogarse en un lago mientras entrenaba remo. Después de seis meses en coma, olvida los últimos dos de su vida. Sarah, que en ese momento se fue a Brasil, ya no existe, se convierte en un fantasma. Y de ahí que digievolucionara en este nuevo Liam huraño y desagradable. Muy en el fondo, el chaval me da pena, no voy a decir que no; ahora bien, ¿qué hostias pasa? Porque si hay una conspiración, Liam está metido en el ajo. Nah, puede que sienta compasión hacia su persona, pero no es trigo limpio.

Volvemos al 40. La guerra sigue. George está en el frente, Gideon ha vuelto a Oxford para seguir con sus clases. Sylvia quiere ser propietaria de una floristería, pero no quiere que Gideon la ayude aunque hayan iniciado una relación. Todo se trastoca con la desaparición de George en combate. Gideon corre hasta la sastrería del padre de Sylvia buscando consuelo. Conoce a su padre y al ayudante de este, un tal señor Morgan (un joven con cojera), y en ese momento sabes que la cosa no va a terminar bien de ninguna de las maneras, porque Sylvia se casa finalmente con Mathew Morgan. Pienso en que, seguramente, Cambray sea el auténtico abuelo de Sarah, pero todo está en interrogante. La historia de los recuerdos me atrapa de verdad, y al mismo tiempo me da muchísima pena porque no le veo mucho futuro y, además, se está desdibujando en la mente de Sylvia.

Gideon va a intentar crear un anestésico que no provoque tanta adicción como el resto de derivados del opio, todo ello para la empresa farmacéutica familiar, además de investigar alternativas en la conservación de la sangre (de cara a transfusiones). Su hermano Sam parece darse cuenta de su relación con Sylvia, que en el presente sigue en una precaria estabilidad que puede romperse en cualquier momento. En vez de oponerse, le incita a casarse con ella, a ser feliz. La verdad es que esto me alegró en el alma, Sam me cae genial :)

Conforme encajan las piezas comienzo a montarme yo mi propia historia XD ¿Será que Gideon descubrió la fórmula y la escondió? ¿Le mataron porque esa fórmula podría suponer el hundimiento de unas cuantas farmacéuticas? Cuando se mueven millones, los humanos dejan de serlo, y parece que no voy muy desencaminada cuando Sarah cuenta que han registrado la casa de su abuela. Vuelvo a repetirlo: en este punto no me fío ni de la ama de llaves XD

Avanzo en el libro y me vuelvo todavía más paranoica. Cuando Sarah va a la misa por su padre (de la cual sale corriendo), se fija en dos hombres que están en uno de los bancos. Da muy mal rollo todo XD Pero volvamos al instante exacto en el que Sarah se va corriendo y Liam la persigue porque sí. Vuelve a meter cizaña, que si no sé qué haces aquí, no querías a tu padre muerto, lárgate, se te ha caído la pegatina de suegra griega, porque aquí dice “Storbas”, etc. Ella le exige que cierre la boca y tú, como lector, estás de acuerdo, más que nada porque acabas de enterarte de que Liam se acercó, sin mayor razón que el hecho de que le apeteció ese día, al centro donde Sylvia vive, y que fue él quien sin preguntar a los médicos le espetó a la pobre señora que su hijo acababa de morir, acto que llevó a Sylvia a una crisis histérica del carajo, razón por la que su cuadro clínico empeoró durante semanas. Sarah sabe todo esto, y aún así… ¡consiente que Liam la bese! ¡¡Y encima suelta “…y ahora me pregunto cómo podría haber seguido con vida sin este beso”!! Srsly!? Soy yo y Liam sale en las noticias como el primer ser humano en alcanzar la estratosfera sin reactor. Igual al resto de seres humanos os encantan este tipo de escenas, quizás os parezcan el culmen del romanticismo, pero como acabáis de saber, a mí me horripilan. Eso sí, solo es mi opinión de lagartija con corazón helado.

En fin, que Liam se marcha tan rápido como ha llegado y sientes cierta conmiseración, porque sabes que no recuerda a Sarah por todo el tema del coma, pero es que al mismo tiempo… tío, eres un capullo, lo siento en el alma. No eres nadie para ir detrás de una persona que ha perdido a su padre y decirle todas esas movidas, cretino, que es que pareces tonto, ¡joder!






Como podéis ver, me meto mucho en todas las historias que leo, sean en el formato que sean; además, os digo que me encanta cómo se enfoca el tema recuerdos, porque en realidad todo el libro va de ello: de los que se esfuman, poco a poco o de repente, de los que duelen, de los que cabrean, recuerdos de todos los tamaños, pesos y colores. Bravo, Anna :D

Liam vuelve a las andadas yendo a casa de Sarah a una hora en la que los búhos ya empiezan a adormilarse, le cuenta su historia entre balbuceos alcohólicos y le echa en cara que Sarah no se explicara. VAMOS A VER, LIAM: ¿qué puede decir una moza, que acaba de perder a su padre, a un ex mientras éste la insulta? Es que definitivamente eres un TONTOPOLLA macho, en el mundo existís tú, tú, tus circunstancias y tú, por ese puto orden. Creo que en este punto sí empatizo con Sarah; si no se hubiera comportado como un energúmeno, todo se habría arreglado con una explicación y una palmadita en la espalda. Pero ahora es necesario algo más de tiempo y paciencia, de que Sarah encare su vida de nuevo y se recupere. ¡Una cosa detrás de otra! Eso sí, yo le hubiera dejado las cosas incluso más claras, para que no se monte otra vez la película de que ella es la mala indiscutible.

Las partes de Gideon y Sylvia me gustan tanto que se me hacen cortas. Puedo llegar a entender su relación por el tiempo que les ha tocado vivir. Es, simple y llanamente, perfecta.

Sarah organiza tanto la casa de su padre como la de su abuela, decidiendo qué guardar, donar y tirar de cada una de ellas. En la de Sylvia encuentra bastantes cosas que abren hilos de los que tirar, aunque lo deja todo un poco de lado por una cita con Rob Long jr. La verdad es que el tío es un furcio, y aunque sí parece tener un lado que invita al resquemor y va más a saco de lo que a mí me gustaría, qué leches… al menos no la ha tratado mal. De todas maneras, me fascina que nadie tenga en cuenta una nimiedad que acaba de pasarle a esta muchacha, y es el hecho de HABER PERDIDO A SU PADRE. Joder, es que Liam solo piensa en él, pero el abogado solo piensa en follar XD

La escena de la conferencia sobre Jane Eyre me parece genial XD Tira, Liam XDDDD Me alegro de que POR FIN Sarah muestre un poco de rasmia, solo le ha costado el 39% del libro XD Eso sí, para mí baja puntos cuando, después de quedar con él para hablar, coge y se viste de punta en blanco, se peina y se maquilla, todo esto pensando “no quiero arreglarme”. ¿Sabéis qué hago yo cuando no quiero arreglarme?

Y aún hice trampa, que me peiné un poco.

Madre mía, Liam… Cada vez me pareces más ahostiable XD Sarah y él se están sincerando, contándose sus cosas, se besan, y el tío decide no confesarle algo que, supongo, tiene que ver con los robos Y QUE OBVIAMENTE SARAH VA A TERMINAR DESCUBRIENDO, para volver a ser Liam y recuperar su hermetismo tóxico.

Liam se sacó el DNI a la segunda.

Cada vez que Liam suelta alguna barbaridad me dan ganas de reír XD Como cuando se refiere a Sarah como “parte chica del río, parte mujer complicada”. Vamos a ver, discute con su padre por una movida MUY seria, se marcha y luego regresa para quedar en paz con todo el mundo. ¿¡QUÉ JODER ME ESTÁS CONTANDO!? Tú eres el enigma de la novela, muchacho, porque eres bipolar XD A ella la comprendo y ahora hasta me cae bien, yo no veo dónde está la complicación.

Conforme avanzaba en las tramas maquiavélicas de Samuel Cambray jr lo flipaba con el nivel de estupidez de Liam y la contención de Sarah. Si yo me enterara de todo lo que le dice (no me refiero a las drogas, ni al alcohol, ni a las putas y los dildos, no; es la culpa inherente al hecho de haber traicionado a Eddie, causándole la muerte de rebote), hubiera cogido un cuchillo y le hubiera sacado el DAI de un tajo, no me hubiera limitado a poner “oh, Dios mío. Te odio.”. 

“Creo que ninguno de los dos está preparado para hablar de lo de anoche”. Hostia majo, pues no sé XD Que tienes casi treinta años… Aquí me doy cuenta de que no sirvo para heroína del típico romance, yo sería más rencorosa y no volvería a sus brazos ni jarta vino. Conmigo, todas las novelas terminarían muy pronto XD

Los últimos capítulos casi me provocaron un ataque de nervios. Tenía tantas ganas de ver cómo terminaba todo, de ver el cuadro completo de tan increíble historia, que me daba igual el sentimiento de culpabilidad de Liam, o la reafirmación de los sentimientos de Sarah y su crecimiento personal. Me la pelaba todo, yo solo quería ver a Gideon y a Sylvia Forever and ever, you'll stay in my heart and I will love you XD Cómo he llorado con el encuentro, furcifans. Vaya que sí. Y mis padres diciéndome “pero chica, ¿qué te pasa?” y yo ahí, con mi pañuelo, secando mocos y lágrimas a pachas: “n-nada”. Y tal y como os digo una cosa os digo otra: Liam me ha jodido el momento reencuentro final con sus estúpidos, inesperados y ridículos celos hacia Rob Long jr. Sarah le ama para bien y para mal, lo acepto con una sonrisa, pero yo soy incapaz XD Supongo que porque me imagino a Gideon y es como “tira, todo para ti Sarah, yo me quedo con el científico furcio, carismático y dibujante que en mi cabeza parece Ben Barnes”. Oh, y para mí, Sylvia es muy Hayley Atwell en ‘Agent Carter’.

Quiero añadir una cosa, y de corazón me encantaría que alguien respondiera porque va en serio xD ¿Por qué cada vez que Liam y Sarah se besan, él siente que se “rompe” por dentro? El contacto le destroza, escrito de manera literal. ¿Será que tiene fobia al contacto ajeno? Eso sí lo entendería X.X ¿Son los remordimientos? Porque joder, al 98% del libro todavía los tiene, recupérate criatura, ¡de verdad! Quiero que puedas besar sin sentir dolor.

El final de Herbarium es uno de esos finales que te dejan con una sonrisa satisfecha en el rostro, de los de “me encanta que los planes salgan bien”.

Por último, solo quiero señalar dos cosas:

¡Dejadme en el Bodleian, por los dioses! Quiero morir allí *-*

El libro está maravillosamente bien escrito (de verdad, no es peloteo, creo que es un libro genial), pero hay ciertas frases hechas que me chocan a la vista. Pongo dos ejemplos muy tontos con los que me he cruzado, y ruego por favor que, si estoy en un error, me lo diga alguien:

1) Encontrarse algo patas arribas.
2) Despertó horas más tardes.

Yo tampoco soy infalible, pero ya que los encuentro lo digo por si alguien relacionado con la editorial lo lee y puede corregirlo xD Otro punto; supongo que es porque Matt comparte parte del nombre, pero me he fijado en que el señor Morgan a veces se llama Mathew y otras Matthew; pasa lo mismo con Hannah y Hanna Marks.


¡Nada más, furcifans! Pasad un muy buen día Y COMPRAD HERBARIUM <3

1 comentario:

  1. A mí me gustó mucho la novela, la leí de un tirón. Pero tampoco pude evitar que la pareja actual (Liam/Sarah) me pusiera un poco nerviosa. Por callárselo todo y no hablar, alargan hasta el infinito un conflicto que se habría podido resolver en pocas páginas con tal de que alguno de los dos hubiera hablado claro con el otro. Sobre todo Liam... si es que tiene delito; ¿por qué puñetas no le dice lo del infarto a Sarah desde el principio? Entiendo que era una manera de mantener la tensión dramática entre los personajes sin liarlos en el acto, pero me dio la impresión de que el conflicto se alargaba demasiado.
    Me gustó mucho la relación entre Sylvia y Gideon, aunque tampoco entendí por qué Gideon no va a verla, si sabe que ella sí sigue viva. ¡Podrían haberse reencontrado mucho antes!
    No sé, me quedé con la tristeza de que son dos relaciones sentimentales cuyos miembros podrían haber sido mucho más felices en caso de haber HABLADO.

    ResponderEliminar