lunes, 11 de julio de 2016

La isla del escritor

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¡¡Buenas, furcifans!! Antes de seguir, os pido perdón; vais a ver todas las fotos pegadas al margen izquierdo, no tengo ni idea de por qué. No he cambiado nada en la configuración, y no solo me pasa en esta entrada: he mirado más allá y veo todas las imágenes descolocadas. Espero que el error se subsane por su cuenta, ya que por su cuenta ha llegado...


En fin, con vuestro permiso, me pongo en plan cuentacuentos:

Érase una vez
una quimera que se convirtió en realidad.
Un grupo de intrépidos juntaletras
que deseaban fervientemente 
ayudar a otros a alcanzar sus sueños,
decidieron edificar un fuerte
en el que cualquiera pudiera guarecerse. 
Y ese noble propósito, 
ese refugio, 
se llamó El libro del escritor.


Supe de la plataforma hace casi un año, durante el festival literario Celsius, y desde un primer momento me enamoré de la idea. El libro del escritor canaliza y potencia la capacidad de los autores amateurs a base de cursos, talleres, competiciones, textos repletos de consejos y herramientas... en fin, un compendio de todo lo necesario para poder salir adelante si por alguna razón no has podido estudiar una carrera que tenga que ver con escribir, como es mi caso ^^' Pero vamos, que es solo un ejemplo de lo que podéis encontrar entre sus filas; eso es lo bueno de ELDE, no discrimina, todo el mundo es aceptado entre sus páginas.

Durante todo este tiempo, ELDE ha buscado financiación para poder mantener todos sus soportes, publicidad, su red social literaria (con avatares, puntos que ganas por presentarte a retos literarios, etc); en definitiva, sus gastos generales. Organizaron un crowdfunding que fue todo un éxito; en ese punto, alguien dejó caer una idea: ¿y si todo aquél que quisiera participaba en una antología? Podría venderse en digital y en papel, y todos los beneficios irían a parar a ELDE, sacando a la luz (de paso) a autores muy prometedores. Como si de un volcán se tratase, la idea explotó entre un grupo de unos cuarenta entusiastas entre los que me incluyo; ese germen creció, alimentado por Meritxell Terrón, Jose Molina y Cristina Alfaraz, que ha coordinado la antología de una forma impresionante, ¡menudo terremoto!

Sin salir del contexto ígneo, las ideas fluían en el grupo de autores como si de ríos de lava se trataran. Hablo por mí, pero creo que todos debimos sentir algo parecido: me quemaban las yemas de los dedos, en el momento en el que alguien había encendido el interruptor de la antología tuve como cuatro o cinco ideas que quería desarrollar. Decidimos que se llamaría La isla del escritor, como ese espacio que cada lector tiene, alejado del mundanal ruido, en el que todos nos aislamos del universo para sumergirnos en las aguas de la historia que tenemos entre manos. Los únicos requisitos: unas quince páginas de un relato que transcurriera en una isla, real o imaginaria.


Mirad la cara de la criatura <3

Booktrailer :D

Decidimos qué géneros entraban y los repartimos equitativamente (ciencia ficcion, realismo, fantasía, erótica, psicológica, negra y romántica). Elegí el romance porque la idea que más me pinchaba se desarrollaba entre una pareja, aunque el fondo es una fábula de fantasía. Los que habéis leído a Julia sabéis que no me llama solo tocar un palo, que tanto os puedo meter crímenes, dramas o escenas eróticas con las que tener mucho calor XD Puedo afirmar (y no tengo miedo de equivocarme) que esta antología os va a gustar a todos, porque vais a encontrar muy buenas obras de vuestros géneros preferidos, pero al mismo tiempo podréis sondear otros para, quizás, cruzar la línea de vuestro confort literario. Además, descubriréis a autores más o menos anónimos y podréis seguirles y verles triunfar ^^

En este punto tengo que decir que, dentro de la corrección que exigía el proyecto, lo he escrito como a mí me ha dado la gana; lo vais a comprobar... ¡ahora! Os copio el principio para que no tengáis más remedio que comprar la antología y buscarlo XD



Ih-lem y el collar


Nochevieja de 2015. Playa de Moorea. Una pareja de enamorados se abraza bajo una manta, iluminados por las llamas de la hoguera que arde a sus pies. Contemplan las estrellas prodigándose caricias y mimos.

—Mira hacia Cielo, cómo acontece la Caída del dios Sol. No me digas nada, sé que estás impresionado, que se te ha encogido el corazón ante la magnificencia del universo. Nunca encontrarás unas vistas mejores que estas, las que te ofrece isla Moorea. 

»Los nativos llamamos huéspedes a los visitantes temporales. Es nuestra obligación acogeros y mostraros todo lo que la isla puede ofreceros; uno de esos aspectos es la historia y la mitología de Moorea. No entendéis el peligro que corremos cada día todos los humanos, pues Cielo se rompe de dolor por la pérdida del ser amado, encogiéndose sobre sí mismo y dejando que por sus mejillas celestiales se derramen estrellas fugaces. Si no fuera por nosotros, los habitantes de Moorea, Cielo no creería que Sol vuelve todas las mañanas, no sabría que hay esperanza. Nosotros calmamos su ansiedad, retrasamos su duelo entreteniéndole con la historia de Ih-lem y el collar. Esta parte de la vida de Ih-lem dura unas horas, el tiempo suficiente para que se complete el Resurgir.

»Cada noche un aldeano se mantiene despierto, encadenando palabras con la cara vuelta hacia las estrellas, contándole a Cielo lo que necesita escuchar.

—Entonces yo también debería saber la historia de Ih-lem, ¿no?

—Quiero creer en ti, creer que deseas quedarte de verdad, creer que quieres conocer la historia para poder susurrarla juntos hasta el fin de nuestros días. Anhelo tus besos, tus caricias y todo lo que me haces sentir… pero…

—No pasa nada. Sí, lo sé, te han hecho daño, así que lo único que puedo hacer es amarte hasta que te des cuenta de que no voy a marcharme jamás. Y ahora, por favor, ¿podrías hablarme de ese tal Ih-lem? Me muero de la curiosidad.

—Tu curiosidad puede suspirar con alivio: hoy me toca a mí suplicarle a Cielo que no sucumba al dolor, así que puedes hacerte eco de las andanzas de Ih-lem.

—¿Y no tendrá envidia Cielo de nuestras manos entrelazadas, de nuestros besos robados, de nuestras respiraciones alteradas?

—Si nos quisiéramos como Cielo quiere a Sol más nos valdría morir en este mismo instante; sin embargo, Cielo nos contempla con indulgencia y egocentrismo, pensando que su amor es el verdadero, el irrepetible.

»La historia de Ih-lem y su amada Eleanor es la única que puede hacer sombra al amor que comparten Cielo y Sol.

»Cuando Ih-lem abrió los ojos por primera vez tuvo que parpadear repetidamente, acostumbrándose con rapidez a la salinidad del mar. Por suerte, todas las generaciones precedentes se habían adaptado para que Ih-lem no tuviera problemas de cara a sobrevivir los primeros años de su existencia. Sus manos y pies crecieron firmes y palmeados, otorgándole la capacidad de atravesar las corrientes marinas con facilidad, de sus costados abiertos se asomaron agallas que facilitaban la absorción de oxígeno y la piel que recubre a los humanos en su cuerpo no existía, se protegía con escamas duras y grisáceas.

—¿Ih-lem no era humano?

—¿Me puedes decir en qué se caracteriza ser humano? ¿El raciocinio? ¿La capacidad de discernir el bien y el mal, actuando en consecuencia? No, Ih-lem era mucho más humano que las criaturas con las que he tenido la desgracia de encontrarme.

»En una de sus inspecciones, cuando todavía no se había ganado el derecho a ser un adulto, un llanto quedo y la mezcla de unas lágrimas infantiles con el mar le llevó a sacar la cabeza, alzando la voz para preguntar qué le ocurría.

—Esto se pone interesante.

—¿Quieres oír la historia o no?

—¡Claro!

—Entonces no interrumpas; Cielo no lo hace.

»La niña, lejos de asustarse por su aspecto, contestó escuetamente a la pregunta que le hacía sin reaccionar de ninguna manera especial. Ih-lem halló la respuesta a su segunda pregunta sin llegar a formularla en alto: la joven no-acuática era ciega. El palmípedo muchacho se apoyó en un túmulo de corales, trazando círculos en el fondo de arena con los dedos de sus pies, intentando que la joven creyera que le hablaba desde tierra...




Ih-lem <3

Podéis comprarlo aquí (Amazon; gratis con Kindle Unlimited).

¡¡SORTEO EN FACEBOOK!! Un ejemplar digital de "La isla del escritor". ¿Cómo os quedáis? :P

Un besote muy grande, furcifans. Espero que tengáis una semana estupenda <3

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