lunes, 22 de febrero de 2016

Entrevista + Crossover creativo 4 + Cicatrices


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¡A los buenos días, furcifans! 

Lunes.

Arg...


Nacho también llora. Los lunes tiene clase con Medina.

Me hace mucha ilusión escribiros esto: este fin de semana, Digitaltraduc (Facebook - Twitter - Página) me pasó unas preguntas. Me ha encantado responderlas (creo que se nota :D) porque me han permitido contar un montón de cosas que, siendo sincera, cuando las tengo que decir en alto no me quedan tan bien v.v 


Muchísimas gracias, Sonia, por tu tiempo y esfuerzo <3 Estoy empezando a plantearme seriamente invitarte a un café *guiño guiño*.


Matt también se lo plantea.

¡¡Pero hoy os tengo que contar más cositas, furcifans!!

Después de un parón promocional y viral (que creía superado hasta hace dos días, cuando empecé a moquear otra vez. ¡¡MIERDA!! ¬¬), ¡vuelvo con el reto del Crossover Creativo! Os recuerdo que se nos unió Carolina Bensler, así que a mí me toca un texto cada tres semanas :D 

Hace un montón de tiempo me salió esto:


“Relato de Aventuras, escrito en 3ª persona, con una extensión de 450 palabras, que transcurra en primavera y en el que debe aparecer alguien leyendo un libro del siglo XIX”


Y este ha sido el resultado:



Yomi



Kikyō encendió el incienso.

Varios jirones de humo danzaron entre las luces de las velas y el rostro de la muchacha, que se preparaba mentalmente para lo que debía hacer.

Se ajustó al pecho el peto de mimbre y acero. Procuró que su katana estuviera afilada antes de colocarla sobre sus nervudas manos y deseó la bendición de sus ancestros. Con un sutil giro de cara, sus ojos rasgados fijaron la mirada en el reloj: pasaban diez minutos del día del florecimiento de los cerezos.

Depositó a su lado la katana y se aferró a la sabiduría de sus familiares: un manuscrito actualizado durante cientos de años (siendo su versión más moderna del siglo XIX). Releyó los kanjis, acariciando las ilustraciones que decoraban las páginas: al morir Izanami durante el parto de Kagutsuchi, su esposo Izanagi descendió a Yomi para devolverle la vida. Sin embargo, su mujer ya se había alimentado con los manjares de Yomi, convirtiéndose en un cadáver putrefacto. Izanagi rompió las reglas del inframundo y su matrimonio, despertando la ira de Izanami y procurando una maldición: la muerte de mil inocentes al día, seres arrebatados del mundo por los esbirros de ella.

Una última mirada al reloj. Kikyō se levantó y empezó a apagar velas. Debía dirigirse al monte Hiba: la entrada a Yomi.

***


Kikyō detuvo su avance, recuperando el aliento. Había tenido que abrirse paso entre montañas de gusanos que bloqueaban los pasillos; después, padeció el ataque de miles de insectos alados, cuyas mandíbulas chasqueaban fantasmagóricamente. Kikyō sentía los mordiscos como si sus exoesqueletos estuvieran hechos de fuego y rabia.

A pesar del dolor, la muchacha comprobó que, cuanto más confiaba en sí misma, más certeras y letales se volvían las estocadas que lanzaba contra sus penúltimos enemigos físicos, demonios con forma humana y piel color sangre.

Dos nuevas amenazas se cernieron sobre Kikyō pasados los monstruos humanoides: susurros y una inesperada sensación de hambre. A cada paso dado, la carpanta se acrecentaba.

Atravesó grutas y portones destrozados por la muerte y el desuso hasta llegar a un salón de madera carcomida. Una fémina presidía una mesa central plena de manjares.

Cuando Izanami se percató de la presencia de Kikyō se levantó, blandiendo dos wakizashis.

Conforme se desgranaba la pelea e Izanami se hacía fuerte, Kikyō se sentía envejecer. También veía recomponerse a la muerta, y lo interpretó como una muy mala señal. Peleó con coraje hasta que consiguió desgarrar en dos el cuerpo de la maldita, a la que incineró con presteza y respeto para que encontrara la paz.

Una vez escapó de Yomi, Kikyō sonrió con orgullo: no se perdería ninguna vida más por culpa del dolor de Izanami.




Ilustración de Izanami e Izanagi creando Japón.


Y FIN. El próximo Crossover lo hará la señorita Van der Veer en su blog (visitad también el de Carolina, ¡que está muy chulo!) y le va a tocar hacer...


“Relato del género que ella desee, escrito en 3ª persona, con una extensión de 200 palabras, que transcurra por la mañana y en el que debe aparecer alguien escuchando música”





Antes de terminar la entrada aprovecho para deciros que Baila conmigo, la primera parte de Cicatrices, está a la venta en:

Físico:

Web Kelonia
Web La casa del libro

Digital:

Amazon (está en oferta)
Lektu

¡Feliz semana a todos! :D

Actualizo: Kelonia ya ha anunciado a los ganadores de los tres ejemplares (uno en físico, dos en digital). ¡Estos son los ganadores!


¡FELICIDADES!

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