viernes, 16 de octubre de 2015

Facebook es maravilloso

.

...porque contiene gente que es maravillosa.


¡Buenas tardes proyectos a lectores, amigos, conocidos y gente que os habéis tropezado sin más con esta ida de cabeza continua en forma de blog! ¿Cómo va la cosa?

Que sepáis que en estos momentos estoy escuchando esto:

¿No sentís como una especie de corriente eléctrica por todo vuestro cuerpo? 
Es como cuando me pongo "The show must go on" de Queen.


Estoy en pleno subidón. Os explico por qué:

Hace unas (cuantas) semanas mi agente literaria me dijo que fuera pensando un nombre para vosotros, todas esas personas que se están tomando la molestia de leerme y que espero que lo hagan en un futuro. Me repetí mentalmente la petición un par de cientos de veces, intentando encontrar una palabra o término que os caracterizara, que no utilizara ya otra persona y que fuera fácil de escribir y pronunciar.

No se me ocurrió nada.

Bueno, miento, una cosa sí, pero tenía dos problemas: 
  1. Que sólo podría llamaros así en el contexto del universo de Julia, y yo espero poder sacar a la luz más de uno.
  2. Que en el fondo era malo porque dentro de la trama lo asociaba a gente que, lo que se dice bien de la cabeza, no estaba.
Es lo que pasa cuando le pides a una mente de creación impredecible y explosiva algo por encargo. Simplemente no sale...

...HASTA QUE LLEGA FACEBOOK.

Estaba yo tan tranquila en mi perfil charlando con tono de discusión sobre porqué Alicia Vikander está entre las "mujeres que serían las madres de mis hijos si yo fuera hombre" (lanzando comentarios un tanto auto-destructivos por el camino) cuando un par de furcios me han levantado el ánimo.

Antes de seguir voy a aclarar lo que significa FURCIO (o su equivalente femenino, FURCIA) para mí, porque puede que en un futuro alguien me diga que es ofensivo. Entonces yo les remitiré a esta entrada con una sonrisa de satisfacción personal.

Furcio, a.


(Del susanus furcis, furciis).

1. adj. coloq. Aquél que tiene algo especial más allá del aspecto físico. Galán y lucido en el modo de vestir y desnudarse. Siempre estará mejor con roña. Siempre estará bien con eyeliner.


Norman Reedus es el ejemplo perfecto de lo que os estoy intentando transmitir.



La prueba del Eyeliner no falla NUNCA.


Es decir, ya puedes ser Brad Pitt, que como seas mala gente o un perdonavidas no llegarás nunca a la categoría de furcio. Y lo mismo pasa con las mujeres, ¡aquí no se escapa nadie! Además, no penséis que se es furcio o furcia a partir de ser guapo o físicamente deseable, ¡porque no tiene nada que ver! El furcio es más allá de lo que se ve, es el carisma propio de cada uno, el trato a los demás, las risas. 

Este adjetivo describe a la perfección al protagonista masculino de mi libro.

Reflexión: ¡Nuestro idioma es la leche! Decidme en qué otro idioma ¡Qué pasa, hijo de la gran puta! puede ser un saludo entre colegas y Perdona, guapo iniciar una pelea.

Continúo donde lo había dejado, Facebook y Alicia Vikander.

No sabía qué hacer, cómo darles las gracias por el ánimo que me han levantado. Así que simplemente he cogido un bolígrafo mental, se lo he pasado por los hombros y les he nombrado furcifans. Casi como si la estuviera escuchando en ese momento mi cerebro ha reproducido la petición de un nombre para vosotr@s. Bueno, pues creo que ya lo tengo.

¿Os gusta, furcifans? Podéis ponérmelo en los comentarios :D 

6 comentarios: